Qué revisamos en cada visita
Muelles y su tensión, estado del eje y de los rodamientos, poleas, guías y su limpieza, anclajes, estado de las lamas y de los topes, y toda la parte eléctrica: motor, finales de carrera, cuadro y mandos. Engrasamos lo que toca y ajustamos lo que se ha movido.
Cada cuánto conviene
Depende del uso. Un cierre de comercio que sube y baja dos veces al día no necesita lo mismo que la puerta de un parking con decenas de ciclos diarios. Te decimos una frecuencia realista para tu caso, sin inflarla.
Contratos para empresas y comunidades
Trabajamos con contratos periódicos para empresas, comunidades de propietarios y administradores, con informe de cada visita para justificar el gasto. También hacemos revisiones sueltas si prefieres no atarte.
Señales de que tu puerta pide revisión
Sube a trompicones o hace más ruido del habitual, se para y hay que insistir con el mando, se nota que pesa más que antes, o hay marcas de roce en las guías. Con cualquiera de ellas, mejor mirarlo antes de que te deje tirado.