Qué consideramos una urgencia
Todo lo que deja el acceso sin poder cerrarse o sin poder abrirse: la puerta bloqueada a media altura, el paño salido de las guías, un muelle partido, el motor que se ha parado con el cierre arriba o los daños de un intento de robo. En esos casos no hay que esperar a una visita programada: llamas y te decimos en el momento si podemos llegar hoy.
Qué hacemos al llegar
Lo primero es dejar el acceso seguro, aunque la reparación definitiva necesite una pieza que haya que pedir. Muchas veces se puede dejar la puerta cerrada y operativa el mismo día y volver después a rematar. Te explicamos las dos opciones y sus precios antes de empezar, para que decidas tú.
Qué NO hacer mientras esperas
No fuerces la puerta ni tires del paño para meterlo en la guía: es la forma más rápida de doblar más lamas y encarecer el arreglo. Si hay un muelle roto, no te pongas debajo: trabajan en tensión y saltan con mucha fuerza. Si el motor huele a quemado, quítale la corriente desde el cuadro.
Fines de semana y festivos
Atendemos urgencias también sábados, domingos y festivos. El precio de la urgencia se te dice por teléfono antes de que salgamos, no al terminar.